Bioacústica vegetal
La bioacústica vegetal es un campo emergente de investigación que estudia las señales y vibraciones producidas por los organismos vegetales y su relación con el entorno. A través de tecnologías de registro y análisis, es posible observar cómo las plantas generan y responden a distintos estímulos mediante variaciones físicas o eléctricas. Este enfoque permite ampliar la comprensión de los procesos de comunicación y adaptación presentes en el mundo vegetal.
Investigación
El proyecto Kántu desarrolla una investigación interdisciplinaria orientada al estudio de la actividad bioeléctrica de las plantas y su posible traducción a lenguaje sonoro mediante herramientas tecnológicas. Esta investigación se sitúa en el campo del bioarte y la bioacústica, integrando metodologías de observación científica con procesos de experimentación artística. El objetivo principal es explorar cómo las variaciones eléctricas presentes en los organismos vegetales pueden ser registradas, analizadas y posteriormente interpretadas como información sonora.
Las plantas generan microvariaciones eléctricas que forman parte de sus procesos fisiológicos internos. Estas señales se producen como respuesta a múltiples factores ambientales, tales como cambios de humedad, temperatura, luminosidad, disponibilidad de agua y presencia de otros organismos. Diversas investigaciones en fisiología vegetal han demostrado que los organismos vegetales poseen sistemas eléctricos de comunicación interna que les permiten responder y adaptarse a su entorno. A partir de esta premisa, el proyecto busca registrar dichas variaciones y explorar su comportamiento en condiciones reales de entorno.
Para el desarrollo de esta investigación se realizaron sesiones de registro bioeléctrico en distintos árboles patrimoniales ubicados en el Jardín Botánico de Cuenca. Estos árboles fueron seleccionados por su relevancia ecológica y su condición de ejemplares consolidados dentro del ecosistema urbano de la ciudad. La elección de árboles patrimoniales permite trabajar con organismos vegetales de larga vida y mayor estabilidad fisiológica, lo que facilita la observación de variaciones bioeléctricas en contextos naturales.
Las mediciones se realizaron mediante sensores de bioseñales colocados sobre hojas y tejidos vegetales, permitiendo captar microvariaciones eléctricas sin generar daño o interferencia en el organismo. Estos sensores registran diferencias de potencial eléctrico que posteriormente son amplificadas y transmitidas a una interfaz electrónica conectada a un sistema digital de registro. Este proceso permite visualizar en tiempo real las fluctuaciones eléctricas generadas por la planta.
Durante las sesiones de observación se realizaron distintos tipos de pruebas orientadas a identificar posibles variaciones en la actividad bioeléctrica de los árboles frente a estímulos ambientales específicos. Entre las condiciones observadas se incluyeron la aplicación de agua en el sistema radicular o en las hojas, la presencia de personas en proximidad al árbol y las variaciones ambientales que se producen entre el día y la noche. Estas pruebas se desarrollaron como ejercicios de exploración que permiten documentar posibles cambios en la actividad eléctrica del organismo vegetal.
Las señales obtenidas durante estas sesiones fueron registradas y almacenadas como datos digitales. Posteriormente, estos datos fueron procesados mediante sistemas de traducción sonora que asignan valores musicales a las variaciones eléctricas registradas. En este proceso, parámetros como la intensidad de la señal o la frecuencia de variación pueden ser convertidos en elementos musicales como altura tonal, ritmo o modulación sonora. De esta forma, las fluctuaciones bioeléctricas de las plantas pueden generar estructuras musicales dinámicas que evolucionan en tiempo real.
Además del registro eléctrico, cada sesión de investigación incluyó documentación de campo relacionada con el entorno de medición. Entre los datos registrados se encuentran el tipo de árbol observado, las condiciones ambientales del momento, la hora del registro y las características del entorno inmediato. Este conjunto de información permite construir una base de observación que integra datos eléctricos, registros sonoros y anotaciones de contexto, facilitando el análisis posterior de los resultados obtenidos.
El proyecto también contempla la dimensión artística del proceso, entendiendo la traducción sonora de las señales vegetales como una herramienta para generar experiencias de escucha que permitan acercar al público a los procesos fisiológicos invisibles del mundo vegetal. En este sentido, la investigación no se limita únicamente al análisis técnico de las señales, sino que también busca explorar su potencial como material creativo dentro del campo del arte sonoro y la música experimental.
El equipo de investigación está conformado por profesionales provenientes de distintas disciplinas, entre ellas música, arte sonoro y biología. Esta colaboración interdisciplinaria permite abordar el estudio desde múltiples perspectivas, combinando el rigor metodológico propio de las ciencias naturales con los procesos de interpretación y experimentación característicos de las prácticas artísticas contemporáneas.
A partir de los resultados obtenidos, el proyecto Kántu propone abrir un espacio de reflexión sobre la relación entre los seres humanos y los organismos vegetales, explorando nuevas formas de percepción y escucha de los ecosistemas naturales. Asimismo, la investigación busca contribuir al desarrollo de prácticas de bioarte que integren conocimiento científico, tecnología y creación artística como herramientas para la comprensión sensible de la naturaleza.